Teñido extraordinario de un perfecto naranja se despedía el cielo esta tarde sin ti y en las tranquilas aguas de estos mares serenos, casi dueña absoluta del mundo me sentí.
Volaban las gaviotas mirando al horizonte, esta vez no buscaban en costumbre su pan mientras yo susurraba una canción sin nombre me acercaba de a poco al muelle de San Juan.
No interrumpió el paisaje ni una nube siquiera plenitud permanente de aquel color tisú me transporté en mi viaje con la mente a un lugar encantado de quietud…
¡Allí no estabas tú! Ni siquiera existían, no estaban contempladas pasión ni ingratitud la paz que me embargaba no fue una fantasía mi experiencia rayaba en gozo y alegría ¡suceso incomparable de enorme magnitud!
Los ángeles cantaban serenamente a un tiempo, sus voces las más tiernas de un coro celestial, lenguaje indescriptible que ahuyentaban mis penas y allí quise quedarme en el suspenso...¡pero no fue posible tuve que regresar!
Autora: Bohemia Pelegrina Peregrina (Maritza Canton) Nació: Pinar del Río Cuba.

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