Hubo en la historia esa estrofa fatal que suspendió en el tiempo renglones imperfectos sin lunas, sin estrellas, sin sol y sin luceros como aquel final del cuento...
Demasiado real y verdadero, con sus tonos subidos proyectados ¡en todos los espejos! estancadas las arenas se quedaron reclamando por agua en el desierto.
Con los ojos cerrados, atados al pañuelo y el oído escuchando, al más mudo silencio.
Tenía bien guardado su secreto la vida a pesar del desvelo...escondiendo siniestra, la joya más preciada ¡la del conocimiento!
Autora:Maritza Canton (Bohemia Pelegrina Peregrina) Nació: Pinar del Río Cuba.
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