Se ve allá en lo alto, allá en la lejanía...
aún sigue siendo blanca
aquella nuestra casa, la misma de otros días.
Aunque han pasado años sigue siendo la
casa...ha pasado la vida y no ha cambiado tanto
sigue siendo la casa, aquella nuestra casa
allí donde vivía.
Y habitaba el amor, correteaba la dicha
en sus pasillos largos llenos de algarabía
la risa de los niños por el patio, recuerdo
tanta dicha, de colores la vida.
Hoy la ví a la distancia, no sé lo que sentía,
si trato de explicarlo tampoco ¡entenderían!
caminé por el parque...mis pasos se perdían,
entre las multitudes, sentí melancolía.
Me embargó la nostalgia mirando aquella casa
que alguna vez fue nuestra...la casa tuya y mía
yo no pude evitarlo lloraba y me reía,
talvez los que me vieron, vestidos de ironía
puede que comentaran ¡pobre loca! ¿qué haría?
Solo se que el recuerdo de golpe me aturdía
volví a mirar la casa, AQUELLA NUESTRA CASA
y apresurando el paso doblé por la otra esquina
pora olvidar por siempre...¡la casa tuya y mía!
Autora: Maritza Canton (Bohemia Pelegrina Peregrina) Nació: Pinar del Río Cuba.
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