Allá la puedo ver con los ojos ocultos, los del alma, donde un día la dejé hasta el cielo lloraba torrencial, esa mañana.
Conté algunos pasos y no pude mirar a mis espaldas, podía traicionarme el corazón aunque la razón con fuerzas me gritaba: muérdete los labios, obliga a la pupila, bloquea la memoria, confunde y no recuerdes ni la infancia, renuncia, más no olvides y calla sólo calla!
Aquí el campo santo se desborda de pupilas obligadas y se entierran tantas veces
las miradas, mis hermanos, mis amigos y mi patria, hoy todos me parece que no alcanzan y no, no es que halla perdido la esperanza, es que miro behemente en la distancia y la islita que dejé (esa mi patria) ya no puedo tocarla ni en palabras.
Autora:Maritza Canton (Bohemia Pelegrina Peregrina)
Nació: Pinar del Río Cuba.
7/14/2015

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