martes, 4 de agosto de 2026

"SE LLEVARON LA NIÑA"

Allí en el mundo mío, puse todo mi empeño 

 entretejiendo espigas, sembrando la esperanza,

entretejiendo un sueño, permanecí enfocada 

Soñé ¡como en amor! que el presente fluía 

ayer dolía es cierto (es cierto que dolía)

y en el río creciente mi luna no menguaba, 

porque un cuarto era justo para aquél mundo 

mío que con pequeñas cosas ¡todo multiplicaba!

Yo nunca imaginé que entre gloria e infierno el

mundo acabaría y con la herida abierta 

¡mentira fabricada!

Mi mundo que era un sueño ¡mi mundo, el 

mundo mío! mi mundo que era un sueño, de 

pronto así acabara.

Había allí en su centro una preciosa niña 

¡una niña preciosa! que en sus ojos llevaba, 

aquella luz perfecta como el amanecer 

que en todos los rincones salpicados de magia, 

con su perfecta luz a mí mundo centraba. 

En mí izquierda un pincel que a veces 

temblorosa ponía en su derecha...y la fiesta 

empezaba ¡de colores la fiesta! en aquel mundo 

mío.

Fue tan corta la fiesta, mentira fabricada.

Justo en aquel instante ¡la fiesta terminaba!

¡Se llevaron la niña! ¡como apagar la luz!

de una forma sutil, de una forma indiscreta, 

con la intención marcada.


Sin el factor sorpresa de robarle a mi mundo 

esa hora que abre en la primera aurora 

¡mil botones de rosas! la luz de mi mañana. 


El mundo mío roto, sin niña, sin sorpresas, 

el mundo mío ahora sin infierno, sin gloria, 

sin su tierna mirada. 

Mi promesa que un día pronuncie con mi boca, 

la que hice aquí en mis labios frente a una 

mariposa, ha quedado inconclusa, ha quedado 

frustrada.

Niña mía perdona, se me fue de las manos 

que quedaron vacías y quedaron atadas. 

Siete años de fiebres, siete años de nanas, 

de canciones de cuna, de risas, del intento, 

de pasos por la casa, tus palabras más tiernas, 

las primeras palabras, tus palabras tan dulces, 

tus palabras más blancas.

De cabellos, de lazos, de tus trenzas y rizos, 

de te quieros sinceros, de inocencia iniciada,

la más pura inocencia, tú lágrima y mí 

lágrima...


Niña mía ¡perdona! va la vida a ése ritmo 

no pude detenerla, no me alcanza decirlo, 

a este ritmo no llego...

¡este tiempo me aplasta!

Autora: Maritza Canton (Bohemia Pelegrina Peregrina) Nació Pinar del Río Cuba 

5/17/26




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